Una compleja encrucijada enfrenta el sector agropecuario del sur del país. A través de una declaración pública, Agrollanquihue manifestó su «profunda preocupación» ante el alza sostenida en el precio de los combustibles, situación que aseguran está golpeando directamente la viabilidad productiva de los agricultores de la zona.
Desde el gremio explicaron que la actividad agrícola depende de manera crítica del uso intensivo de combustibles, tanto para la operación de maquinaria en el campo como para la logística de insumos y el traslado de productos finales hacia los centros de consumo.
Producción en riesgo y «freno» en las siembras
El incremento de los costos operativos ha reducido drásticamente los márgenes de ganancia, generando un escenario de alta incertidumbre. Según el comunicado, muchos productores se ven hoy obligados a decidir entre producir a pérdida o ajustar sus niveles de actividad a lo estrictamente necesario.
»En la práctica, esto ya se está traduciendo en una menor intensidad productiva, postergación de labores e incluso en la decisión de no sembrar en algunos casos», advirtieron desde la asociación gremial.
Un «problema país»: El impacto en la mesa de los chilenos
Para Agrollanquihue, las consecuencias de este fenómeno trascienden al sector agrícola y se convierten en una amenaza para la seguridad alimentaria de Chile. Una menor producción regional no solo afecta la disponibilidad de productos frescos, sino que, en el mediano plazo, presiona al alza los precios de los alimentos para el consumidor final.
»Cuando producir deja de ser viable, el problema deja de ser sectorial y pasa a ser un problema país», enfatiza el documento, subrayando que no es razonable que los agricultores absorban en solitario el impacto de factores externos que ponen en riesgo la continuidad de las unidades productivas.
Llamado a las autoridades
El gremio cerró su declaración haciendo un llamado urgente a las autoridades para evaluar medidas que otorguen estabilidad y certeza a la actividad. Recalcaron que el agro requiere condiciones mínimas para planificar e invertir, advirtiendo que, de mantenerse esta tendencia, el efecto de las alzas se sentirá con fuerza «en la mesa de todos los chilenos».










