La red criminal, que incluía a una civil como nexo externo, se dedicaba a la internación de drogas y celulares en el penal de Alto Bonito. La Directora Nacional (s) de la institución calificó el hecho como «lamentable» pero necesario para la probidad del servicio.
Tras el masivo operativo desarrollado por la PDI durante la mañana de este martes, se han revelado las identidades de los ocho detenidos involucrados en una asociación criminal que operaba al interior de la cárcel de Alto Bonito. Entre los capturados destacan altos mandos y dirigentes gremiales de la institución.
Los nombres del caso
Según confirmó Gendarmería de Chile, los funcionarios involucrados son:
- Edgardo Cerna (Suboficial) y Mario Palma (Suboficial Mayor), ambos reconocidos dirigentes regionales de la Asociación Nacional de Funcionarios Penitenciarios (Anfup).
- Francisco Romero Andrade (Suboficial Mayor).
- Senén Orellana Cancino (Sargento 1°).
- Nicolás Toro Reyes (Cabo 2°).
- Hugo Núñez Sagredo (Cabo 2°).
- Diego Casanelli Casanelli (Cabo).
Además de los uniformados, fue detenida una civil identificada como Marcela Moreno, quien presuntamente actuaba como el nexo logístico entre familiares de reos y los gendarmes para coordinar el ingreso de sustancias ilícitas y tecnología al recinto penal.
Reacción institucional
La directora nacional (s) de Gendarmería, María Angélica Aguirre Cárdenas, lamentó que personal de sus filas estuviera involucrado, pero enfatizó la importancia de limpiar la institución.
«Es lamentable reconocer que eran funcionarios, pero es una labor que se debe realizar para enviar un mensaje a la mayoría que trabaja honestamente. Necesitamos un servicio penitenciario eficaz», declaró Aguirre, valorando el trabajo conjunto entre el Ministerio Público, la PDI y las unidades de Inteligencia de la propia Gendarmería.
El «Modus Operandi»
La investigación determinó que la civil detenida recibía teléfonos y drogas de parte de allegados a los internos. Posteriormente, los gendarmes ahora procesados utilizaban su cargo para vulnerar los controles de seguridad e introducir los elementos prohibidos al centro penitenciario, recibiendo pagos por dicho servicio.
Los ocho imputados pasarán a control de detención en las próximas horas, donde se formalizarán cargos por cohecho, tráfico de drogas y asociación criminal.











