La emotiva ceremonia recordó el fatídico 25 de mayo de 2025, fecha que cambió la historia climática de la comuna. El fenómeno movilizó una histórica inversión público-privada de más de $13 mil millones para levantar los barrios afectados.
Exactamente un año ha transcurrido desde que un inédito y devastador fenómeno meteorológico golpeó el corazón de la ciudad lacustre. En una emotiva ceremonia, la comuna de Puerto Varas conmemoró el primer aniversario del tornado que impactó a la zona aquel recordado 25 de mayo de 2025, consolidado como una de las emergencias climáticas más de mayor envergadura registradas en el sur de Chile en las últimas décadas.
El encuentro conmemorativo estuvo cargado de sentimientos encontrados: por un lado, el dolor al recordar el severo impacto humano y material de aquella jornada de 2025; y por el otro, el profundo orgullo por el balance del robusto proceso de reconstrucción urbana, social y patrimonial impulsado durante los últimos 12 meses. La instancia abrió además una profunda reflexión sobre cómo deben prepararse las ciudades sureñas ante la crisis climática actual.
Desde el municipio lacustre destacaron que la estrategia no se limitó únicamente a la remoción de escombros o la mitigación inicial, sino a un plan integral a largo plazo.
“El tornado no sólo dañó viviendas e infraestructura; también afectó la seguridad emocional de muchas familias y la vida de barrio. Por eso entendimos que reconstruir no podía limitarse a reparar techos, sino que debía enfocarse también en reconstruir comunidad”, enfatizaron las autoridades locales durante el acto.
Una histórica inversión de $13 mil millones
Durante este primer año de gestión post-tragedia, se logró la movilización de más de $13.000 millones en inversión pública y privada. Estos recursos fueron distribuidos estratégicamente en los siguientes ejes prioritarios:
- Vivienda y Espacio Público: Reparación habitacional y restauración de los sectores residenciales más golpeados.
- Economía Local: Inyección de fondos y subsidios para el apoyo directo a emprendedores locales que perdieron sus fuentes de trabajo.
- Identidad Local: Recuperación patrimonial de inmuebles de valor histórico y protección de las zonas típicas de la comuna dañadas por las ráfagas de viento.
- Seguridad: Fortalecimiento técnico y logístico de los equipos de emergencia municipales y de primera respuesta.
El alcalde de la comuna, Tomás Gárate, hizo hincapié en que este evento marcó un antes y un después en la planificación de la cuenca del Lago Llanquihue. En medio de su alocución, el jefe comunal se mostró visiblemente emocionado al recordar la experiencia vivida en su rol de Alcalde de la Comuna, rememorando las complejas decisiones tomadas en terreno y el peso de liderar la respuesta municipal bajo la lluvia y la oscuridad de las primeras horas de la catástrofe.
Tras una breve pausa provocada por la emoción del momento, Gárate continuó argumentando que «el tornado dejó una lección evidente: las ciudades del sur de Chile ya no pueden planificarse pensando que estas emergencias son excepcionales. Hoy sabemos que debemos prepararnos mejor y fortalecer las capacidades locales frente al cambio climático”.
El relato de los vecinos: «Nunca nos sentimos solos»
El momento de mayor emotividad de la ceremonia continuó en la voz de los propios afectados. Emma Trapp, vecina del céntrico y residencial sector Walker Martínez, rememoró con crudeza y gratitud las horas posteriores al desastre que cambió sus vidas a partir de ese 25 de mayo:
“Hace un año vivimos uno de los momentos más duros de nuestras vidas. De un momento a otro quedamos destruidos, viendo cómo la naturaleza se hacía sentir con una fuerza que nunca pensamos vivir en Puerto Varas. Pero también fue ahí cuando apareció algo muy poderoso: la solidaridad. Desde el primer minuto vimos al alcalde, a Carabineros, bomberos, militares, personal de salud y tantas instituciones acompañándonos, incluso bajo la lluvia, en medio del frío y la oscuridad. Nunca nos sentimos solos”.
La vecina recordó gestos profundamente humanos de las autoridades y las policías cuidando los barrios día y noche, y extendió un especial agradecimiento a la fundación Desafío Levantemos Chile por el monitoreo, llamados y apoyo constante para el levantamiento de cada una de las familias damnificadas.
La ceremonia de conmemoración concluyó con un reconocimiento público a los cuerpos de voluntariado, el análisis de las nuevas normativas de resiliencia urbana frente al cambio climático y un mensaje de unidad comunitaria.










