Un activo proceso de fiscalización y coordinación interinstitucional desplegó la Delegación Municipal de Alerce luego de que una vecina del sector fuera víctima de un ataque por parte de perros, presuntamente de razas potencialmente peligrosas, situación que encendió las alertas en la comunidad territorial y educativa.
Frente a la gravedad del hecho, el municipio activó un protocolo de respuesta enfocado en terreno, contención a la familia afectad y mitigación de riesgos en la vía pública.
Acciones en terreno y coordinación con la comunidad
Dentro de las primeras medidas adoptadas, la Dirección de Medio Ambiente, Aseo y Ornato (DIMAO) despachó un equipo de inspección a terreno para catastrar las condiciones del sector, levantar antecedentes y evaluar los cursos de acción normativos y administrativos correspondientes.
En paralelo, el delegado municipal Cristian Pino sostuvo un encuentro de trabajo con el Centro de Padres del Colegio Los Alerces, espacio donde se canalizó la profunda preocupación de apoderados, estudiantes y vecinos ante el tránsito y la presencia de estos animales en las inmediaciones del establecimiento escolar.
Asimismo, se efectuó una reunión directa con la familia de la vecina afectada, instancia orientada a recoger su testimonio, brindar respaldo y articular el seguimiento del caso.
«Nuestro deber es proteger a la vecindad, actuar con prontitud frente a estos riesgos y reforzar el llamado a una tenencia responsable estricta, especialmente cuando involucra animales que pueden poner en jaque la seguridad física de las personas» —destacaron desde la Delegación Municipal de Alerce.
Desde la instancia municipal aseguraron que la fiscalización se mantendrá de forma permanente en coordinación con los departamentos competentes, apuntando a prevenir nuevos incidentes y resguardar el tramo cotidiano de los habitantes de Alerce Norte.








