Mientras el Tribunal de Libre Competencia tramita la acción legal contra el Municipio y la concesionaria, agrupaciones de pasajeros denuncian que las empresas buscan «excusas» para subir el valor de los pasajes.
Una tensa batalla judicial se desata en torno al Terminal de Buses de Puerto Montt. El Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) acogió a tramitación una demanda interpuesta por diversas empresas de transporte contra la Municipalidad de Puerto Montt y la concesionaria Inmobiliaria del Pacífico S.A. (IPSA), a raíz del reajuste del 75% en la tarifa de uso de losa proyectado para este 2026.
Sin embargo, lo que las empresas presentan como una «amenaza a la competencia», los pasajeros lo ven como una maniobra para justificar próximos incrementos en las tarifas de los boletos.
El argumento de los usuarios: «Tarifas congeladas por 20 años»
Desde la Agrupación de Usuarios del Transporte Público de la Provincia de Llanquihue, el rechazo a la ofensiva legal fue tajante. Su presidente, Jordi Valenzuela Muñoz, cuestionó que empresas que contratan costosos estudios jurídicos en la capital aseguren que un ajuste —que no se tocaba hace dos décadas— ponga en riesgo su operación.
“Si alguna empresa decide traspasar este costo de manera desproporcionada a los usuarios, no será por el valor del uso de la losa, sino por una decisión empresarial que nada tiene que ver con la protección de los pasajeros”, enfatizó Valenzuela.
Según estimaciones técnicas, el impacto real del reajuste en los tramos largos se traduciría en solo unas decenas de pesos por pasaje, una cifra que no justificaría alzas significativas en el precio final al público.
Respaldo municipal y rechazo a cautelares
El reajuste, que fue aprobado por la unanimidad del Concejo Municipal, busca nivelar a Puerto Montt con ciudades como Osorno o Valdivia, cuyos terminales cobran tarifas superiores y presentan mejores condiciones de infraestructura.
La concejala Bárbara Cáceres defendió la medida señalando que «mantener tarifas de hace más de dos décadas solo perpetúa el deterioro del recinto», instando a que cualquier alza se traduzca en mayor seguridad y limpieza para los viajeros.
Por ahora, el TDLC ya propinó un primer golpe a las empresas de buses, al rechazar la medida cautelar que buscaba suspender el cobro del reajuste mientras dure el juicio. Con esto, el nuevo valor de la losa sigue firme, al igual que la vigilancia de los usuarios para evitar abusos en los precios de los viajes.
Puntos clave del conflicto:
- La Demanda: Rol N° 544-26 ante el TDLC.
- El Alza: 75% de aumento en uso de losa (estaba congelado hace 20 años).
- Postura Ciudadana: Temor a que las empresas usen el juicio como «pantalla» para subir pasajes.
- Situación actual: El cobro del reajuste no se suspende.












