A través de un comunicado oficial emitido por la Inspectoría General, la Escuela Kimün Lawal de Alerce entregó su versión de los hechos ocurridos durante la mañana de este jueves 9 de abril, confirmando el ingreso de dos jóvenes ajenos a la comunidad educativa y anunciando medidas inmediatas tras el crítico episodio.
Según el documento, el incidente se produjo en el horario de entrada, momento en que los dos individuos habrían ingresado “a la fuerza” al recinto, contradiciendo las versiones preliminares de algunos apoderados que hablaban de un ingreso autorizado. El establecimiento asegura que los sujetos fueron contenidos por el personal docente y el propio director.
Medidas de emergencia y cambios en la jornada
Ante la presencia de los desconocidos, la escuela activó sus protocolos de seguridad, adelantando el ingreso de los alumnos a sus respectivas salas para mantener su resguardo. Tras la llegada de Carabineros, quienes procedieron a la detención de los involucrados y a la revisión de las cámaras de seguridad, se adoptaron las siguientes determinaciones:
- Salida anticipada: La jornada de este jueves 09 de abril finalizará excepcionalmente a las 13:20 horas.
- Suspensión de eventos masivos: La celebración del Día de la Actividad Física, programada para este viernes 10 de abril, fue modificada. Ya no se realizará de forma abierta, sino que se limitará a actividades al interior del establecimiento.
El uniforme como medida de seguridad
Un punto que llamó la atención en el comunicado institucional fue el énfasis puesto en el uso del uniforme escolar. La dirección del plantel hizo un llamado urgente a los padres y apoderados para asegurar que los alumnos asistan con su vestimenta oficial.
»El uniforme es un medio de seguridad que nos permite identificar claramente a nuestros estudiantes ante cualquier situación que pueda ocurrir, como lamentablemente pasó el día de hoy», reza el comunicado de la Inspectoría General.
Incertidumbre en la comunidad
Pese a la aclaración de la escuela, persiste la inquietud entre los apoderados de Alerce, quienes exigen mayores medidas de control en los puntos de acceso y claridad respecto a las motivaciones de los jóvenes detenidos, quienes —según versiones de testigos— portaban elementos que ponían en riesgo a la población escolar.










