Decenas de operarios se manifestaron ruidosamente en las afueras de la estatal mientras el Presidente de la República cumplía agenda en el interior. Ante la presión, el Gobierno debió desplegar a un «agente de diálogo» para evitar que el conflicto escalara durante la gira regional.
El conflicto portuario en la capital regional alcanzó su punto más álgido este mediodía. Mientras en el interior de las dependencias de Empormontt se desarrollaba una de las actividades clave de la gira del Presidente de la República por la Región de Los Lagos, en el exterior, decenas de trabajadores portuarios se manifestaron para visibilizar una crisis que califican como terminal.
La protesta buscó quebrar el hermetismo de la agenda presidencial. Los operarios denuncian una drástica disminución en la transferencia de carga y el desplazamiento de los trabajadores históricos del puerto por personal ajeno a las faenas tradicionales.
Mediación de emergencia
Ante la persistencia de los gritos y consignas a solo metros de la comitiva oficial, el Gobierno central activó un protocolo de contención enviando a un agente de diálogo para parlamentar con los dirigentes en el mismo frontis del recinto.
Patricio Paredes, coordinador de la Confederación de Trabajadores Portuarios de Chile, recibió al mediador pero mantuvo el tono crítico de la movilización:
«Es una contradicción que el Presidente esté aquí mismo, en una empresa del Estado, y que los trabajadores estemos afuera exigiendo el derecho al trabajo sin ser escuchados. Valoramos que envíen a alguien a dialogar, pero necesitamos soluciones reales, no solo palabras».
Seguridad y Gira Regional
La manifestación obligó a Carabineros a reforzar el perímetro de seguridad del puerto con personal de Control de Orden Público (COP), resguardando los accesos mientras el agente de diálogo intentaba establecer una vía de negociación que permitiera la salida normal del Mandatario hacia su próximo punto de la gira.
Hasta el cierre de este reporte, los gremios portuarios se mantienen en estado de alerta, advirtiendo que, si el enviado del Gobierno no ofrece compromisos concretos, las movilizaciones podrían repetirse en otras actividades de la visita presidencial en la región.











