Por Luis Toledo Mora, periodista y máster en Protección Civil y Gestión de Emergencias.
A las 15:11 horas del 22 de mayo de 1960, Chile vivió el terremoto más grande registrado en la historia de la humanidad, un sismo de magnitud 9,5 Mw que se extendió por cerca de mil kilómetros, desde Lebu hasta Puerto Aysén. Puerto Montt fue una de las ciudades más afectadas: aunque no se registró un maremoto en su bahía, familias enteras perdieron sus hogares dejando una huella imborrable en la memoria colectiva.
Bomberos de Puerto Montt ha mantenido viva la memoria del terremoto de 1960, convirtiendo su conmemoración anual en parte esencial de su identidad. Cada homenaje recuerda a las víctimas y a quienes entregaron todo por ayudar, transmitiendo valores de prevención y resiliencia. Ese 22 de mayo Bomberos enfrentó con coraje las consecuencias inmediatas del desastre, desplegando su servicio en medio del caos y el dolor. Junto a ellos, la acción del intendente de la Provincia de Llanquihue, Jorge Brahm Yuraszeck —también voluntario de Bomberos— fue decisiva para organizar la respuesta y dar contención a una población golpeada por la magnitud del sismo.
La propuesta de un sitio de la memoria en el corazón de la ciudad no es solo un gesto simbólico, sino una forma concreta de consolidar un espacio educación y resiliencia.
El desafío de la memoria y la educación
A 66 años de aquel día, Puerto Montt enfrenta el desafío de transformar ese recuerdo en un acto de justicia histórica y de legado educativo para las nuevas generaciones. La propuesta de un sitio de la memoria en el corazón de la ciudad no es solo un gesto simbólico, sino una forma concreta de consolidar un espacio educación y resiliencia. La idea busca rendir homenaje a las víctimas y a las instituciones que respondieron a la emergencia, visibilizar el impacto del evento y fomentar la educación sísmica, integrando la memoria histórica en el espacio público y recordando que Puerto Montt sufrió los efectos del terremoto más grande del mundo en su actual emplazamiento.
El sismo del 22 de mayo de 1960 sigue siendo objeto de estudio. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), fue el más grande jamás registrado: El movimiento principal tuvo epicentro en la Región de la Araucanía duró ocho minutos y dejó una gigantesca estela de destrucción. A nivel mundial, se contabilizaron más de 2.200 fallecidos y cerca de 59 mil hogares destruidos. En Puerto Montt, las cifras oficiales hablan de 35 muertos identificados y 31 desaparecidos, aunque otras fuentes estiman que las víctimas pudieron superar el centenar. Más de 3 mil personas resultaron damnificadas.
Un compromiso con el futuro
La construcción de este memorial requiere coordinación de autoridades, expertos y la comunidad. Puerto Montt tiene el deber de recordar y honrar a quienes vivieron la tragedia del 22 de mayo de 1960. La administración municipal, encabezada por el alcalde Rodrigo Wainraihgt, tiene aquí una oportunidad de proyectar su compromiso con la identidad y la memoria de la ciudad. Recordar no es sólo mirar al pasado: es transformar la experiencia en aprendizaje y resiliencia para el futuro.










