Por César San Martín
En pleno siglo XXI, resulta preocupante que la gestión de registros penitenciarios en Chile continúe operando con sistemas fragmentados, procesos manuales y escasa interoperabilidad institucional. La realidad actual exige que Gendarmería de Chile cuente con una plataforma tecnológica moderna que permita identificar en tiempo real el historial delictual completo de cada persona que comparece ante tribunales o que ingresa al sistema penitenciario.
Hoy, la información suele estar dispersa entre distintas instituciones, lo que genera retrasos, duplicidad de registros y margen de error. Un sistema integrado, apoyado en inteligencia artificial, permitiría consolidar antecedentes judiciales, detectar reincidencias, generar alertas automáticas y facilitar reportes inmediatos a jueces, Fiscalía y a las policías. No se trata solo de eficiencia administrativa, sino de fortalecer la seguridad pública y la correcta administración de justicia.
La implementación de una ficha penitenciaria digital única, interoperable con el Poder Judicial, el Ministerio Público y las policías, marcaría un antes y un después en la gestión penitenciaria. Además, el uso responsable de herramientas predictivas podría mejorar la clasificación de riesgo y optimizar la asignación de recursos.
Modernizar no es un lujo tecnológico: es una necesidad institucional. Si aspiramos a un sistema de justicia más transparente, ágil y seguro, debemos dejar atrás la “prehistoria” administrativa y avanzar decididamente hacia soluciones basadas en datos e inteligencia artificial.











