En la Comisión de Agricultura, la parlamentaria por la Región de Los Lagos llamó a fortalecer la coordinación institucional y a entregar apoyo real a los productores afectados. “La ley debe entregar soluciones reales y no solo declarar deberes difíciles de cumplir”, enfatizó.
Este martes se dio inicio a la tramitación del mensaje presidencial sobre el proyecto de ley para la protección de la fauna silvestre en la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados. En la instancia, la diputada Republicana por el Distrito 25, Claudia Reyes, puso sobre la mesa uno de los temas más críticos para el mundo rural: el daño provocado por las jaurías de perros asilvestrados.
La legisladora fue enfática en señalar que cualquier normativa que busque proteger la biodiversidad debe hacerse cargo de la realidad que viven los pequeños y medianos agricultores, quienes sufren constantes ataques a sus animales y bienes.
Más que declaraciones, herramientas para actuar
Para la diputada Reyes, la nueva legislación no puede quedarse en intenciones generales, sino que debe traducirse en operatividad y apoyo financiero.
«Necesitamos más fiscalización y apoyo efectivo a los productores afectados por jaurías de perros asilvestrados. En este caso podría ser por parte de una institución del Estado, programas de tenencia responsable y herramientas claras para actuar frente a este flagelo», sostuvo la parlamentaria.
Reyes añadió que la ley debe evitar la creación de deberes abstractos que resulten imposibles de ejecutar en la práctica: «La ley tiene que servir para entregar soluciones reales y no sólo declarar deberes que después pueden ser muy difíciles de cumplir».
Seguridad y coordinación institucional
Durante la sesión —que contó con la presencia del Ministro de Agricultura, Jaime Campos, y el Subsecretario Francesco Venezian—, la diputada recordó que la protección de la fauna silvestre está intrínsecamente ligada a la seguridad de las personas y sus medios de subsistencia.
Uno de los puntos que mayor preocupación generó en la legisladora es la dispersión de responsabilidades entre organismos estatales. Reyes cuestionó la eficacia de la coordinación actual:
- ¿Quién responde?: Se preguntó qué institución asumiría la responsabilidad ante la disminución de una especie: ¿El SAG, el Ministerio de Agricultura, los municipios o el nuevo Servicio de Biodiversidad?
- Fallas en la comunicación: «Más que crear declaraciones generales, necesitamos fortalecer lo que hoy falla: una mejor coordinación entre las instituciones. Me gustaría saber si el SAG, a nivel regional, se comunica o ve estos temas con los municipios», sentenció.
La parlamentaria concluyó que el rol activo del Estado en esta estrategia debe analizarse con cuidado, priorizando una estructura que permita respuestas rápidas ante ataques de perros asilvestrados, los cuales no solo diezman la ganadería, sino que también son una de las principales amenazas para la fauna silvestre nativa en la Región de Los Lagos.










