La obra, ejecutada con una inversión municipal superior a los $122 millones, busca terminar con el aislamiento de la península. El nuevo diseño universal optimizará el embarque y desembarque seguro de pescadores, estudiantes y adultos mayores.
Una histórica transformación en su conectividad marítima están por consolidar los habitantes del sector Pasaje Amortajado. El emblemático proyecto del nuevo muelle flotante de la localidad ha ingresado oficialmente a su etapa final de obras, quedando a solo pasos de su recepción técnica e inauguración definitiva.
La infraestructura está a cargo de la empresa constructora Osme SpA y significó una inyección de recursos netamente municipales que asciende a los $122.819.055. Esta obra forma parte de una cartera de proyectos priorizados por la casa edilicia para dotar de servicios básicos e infraestructura pública de calidad a las zonas rurales y más apartadas de la comuna.
Fin a las barreras de movilidad
El principal impacto de este muelle flotante será la optimización del acceso y el desplazamiento diario desde y hacia la península. Hasta antes de esta obra, las maniobras de embarque y desembarque dependían estrictamente de las mareas y las condiciones climáticas, lo que suponía un peligro constante para la comunidad.
La nueva estructura flotante se adaptará dinámicamente a los cambios de la marea, garantizando una plataforma estable. Esto facilitará el tránsito seguro de los vecinos, poniendo especial énfasis en los adultos mayores, personas con discapacidad y niños que deben moverse diariamente por vías canales.
Un logro de la comunidad
Desde la junta de vecinos y las organizaciones sociales de Pasaje Amortajado valoraron positivamente el avance físico de los trabajos y destacaron el canal de diálogo que mantuvieron con los equipos técnicos del municipio.
Para los habitantes, este muelle no solo representa una mejora sustancial en su calidad de vida y seguridad diaria, sino que también abre una ventana de oportunidades para el desarrollo de la pesca artesanal, el recolectado de algas y el incipiente turismo de intereses de la costa de Maullín.
Con las faenas de ingeniería civil prácticamente concluidas, se espera que en las próximas semanas las autoridades comunales y marítimas realicen la inspección final para autorizar la marcha blanca de este esperado terminal flotante.









