El parlamentario advirtió que la suspensión de los fines de semana daña al turismo y a los vecinos. Además, alertó que las recientes averías no deben ser utilizadas como justificativo para un posible cierre del servicio.
La reciente crisis operacional del tren que une Llanquihue con la estación La Paloma en Puerto Montt escaló al ámbito legislativo. El diputado por el Distrito 26, Alejandro Bernales, exigió formalmente a la Empresa de Ferrocarriles del Estado (EFE) transparentar las fallas que han afectado a los 2.000 pasajeros diarios y restablecer las frecuencias de los días sábado.
La molestia del legislador surge tras el anuncio de la estatal de retornar a la programación exclusiva de lunes a viernes, eliminando el servicio de fin de semana que funcionó durante el verano. «Esto no solo afecta a los vecinos que utilizan este servicio, sino también al turismo, que es clave para el desarrollo de Los Lagos», señaló Bernales.
¿Riesgo de suspensión definitiva?
Más allá de los problemas de mantenimiento —causados por el traslado de una de las máquinas a Santiago para el reperfilado de ruedas—, el parlamentario manifestó una preocupación mayor: que la inestabilidad del servicio sea una señal de alerta sobre su continuidad a largo plazo.
«Hay preocupación por posibles nuevas suspensiones durante la semana. Las fallas operativas acumuladas podrían ser utilizadas como justificativo para suspender definitivamente el servicio, lo que representa una amenaza para la conectividad de las comunidades. Es fundamental resguardar este servicio para el desarrollo regional», remarcó el congresista.
Plan de normalización
Cabe recordar que EFE Sur atribuyó los retrasos y supresiones de la semana pasada al uso de un solo tren, lo que impidió las revisiones de rigor en el taller local. La empresa aseguró que durante este fin de semana se realizarían las mantenciones en La Paloma para normalizar el itinerario este lunes.
Sin embargo, Bernales fue enfático en solicitar que se realicen las inversiones y reparaciones necesarias para garantizar que el servicio no vuelva a fallar cuando la segunda unidad deba viajar a la zona central para sus propias mantenciones.











