Colegio de Profesores de Puerto Montt denuncia grave desprotección tras detención de docente por acusación de apoderada
Una enérgica declaración pública emitió el Colegio de Profesoras y Profesores de Chile, Comunal Puerto Montt, para manifestar su más profundo rechazo e indignación ante la detención de una docente en dependencias policiales, ordenada por el Ministerio Público tras la denuncia de una apoderada por una presunta agresión.
Mediante un comunicado oficial firmado por el presidente comunal, Héctor Patricio Vargas Alvarado, y el secretario comunal, Ricardo Wagner Muñoz Carmona, el gremio catalogó la medida cautelar como «absolutamente desmedida» y advirtió sobre el peligroso precedente que sienta contra la dignidad del profesorado.
«No podemos tolerar que se criminalice la labor docente»
Según expuso la directiva comunal, la profesora debió permanecer recluida por instrucción del fiscal a cargo, medida que calificaron como arbitraria al no contar con un análisis exhaustivo previo de los antecedentes de la denuncia.
Asimismo, remarcaron el grave impacto personal que provocó la resolución en la trabajadora, quien ejerce como cuidadora exclusiva de su madre de 90 años:
«Este hecho es de una gravedad inaceptable. No podemos tolerar ni normalizar que se criminalice la labor docente. La decisión del fiscal vulneró gravemente la integridad física y mental de nuestra profesora y representa una amenaza latente para la dignidad y seguridad de todos los profesores del sistema educativo. Este caso marca un precedente peligroso que deja en evidencia la total desprotección en la que se encuentran los docentes», sostuvieron desde el Colegio de Profesores.
Si bien las gestiones realizadas permitieron revocar la privación de libertad y la docente ya retornó a su domicilio, el gremio enfatizó que la acción legal generó un daño irreparable en su vida y honra.
Violencia escolar fuera de control y llamado a revisar protocolos
La dirigencia comunal aprovechó la contingencia para visibilizar el complejo escenario que se vive al interior de las comunidades educativas de la zona, asegurando que la violencia escolar se encuentra «absolutamente descontrolada».
En esa línea, criticaron que mientras se exigen resultados pedagógicos, los equipos de Convivencia Escolar enfrentan desafíos que sobrepasan las capacidades del aula, dejando a los educadores expuestos al desamparo institucional.
«Hacemos un llamado categórico a las autoridades judiciales, al Ministerio Público y a los sostenedores a revisar los protocolos de actuación para que esta situación nunca más vuelva a ocurrir. Los docentes no podemos seguir siendo el eslabón más débil de una crisis de violencia que el Estado no ha sabido contener», concluyeron en su manifiesto.

