La detección de niveles de Veneno Paralizante de los Mariscos (VPM) superiores a los límites máximos permitidos por la normativa sanitaria derivó en el cierre preventivo de un área marítima en la comuna de Chonchi, encendiendo las alarmas en la provincia de Chiloé.
Ante esta contingencia, la diputada por el Distrito 26, Claudia Reyes, manifestó su preocupación por los riesgos directos para la salud pública y por el impacto socioeconómico que la medida podría generar en los trabajadores del mar de la zona.
Vigilancia sanitaria y prevención ciudadana
La parlamentaria enfatizó que la presencia de toxinas marinas asociadas al fenómeno de Marea Roja exige un abordaje riguroso, mediante fiscalizaciones continuas e información transparente para la población.
Asimismo, Reyes hizo un hincapié técnico clave sobre el consumo seguro de mariscos:
«Recordamos a la ciudadanía que estas toxinas no se eliminan con la cocción y que los mariscos contaminados no presentan alteraciones visibles en su olor, sabor o aspecto, por lo que es vital comprar únicamente en lugares autorizados y respetar las restricciones sanitarias», advirtió la legisladora.
Impacto en la pesca artesanal y recolectores de orilla
Junto con el resguardo sanitario, la diputada Claudia Reyes subrayó la necesidad de monitorear la situación de las familias de pescadores artesanales y recolectores de orilla cuyos ingresos dependen exclusivamente de la extracción marina.
«Es indispensable que exista una coordinación efectiva entre las instituciones competentes para enfrentar esta contingencia, resguardar la seguridad sanitaria y evaluar oportunamente sus efectos en las familias que podrían verse afectadas», concluyó.

